La realidad se mezcla con la ficción, contará con las participaciones especiales de Alfredo y Nazareno Casero. El joven actor Nazareno Casero decide dar a conocer que no es hijo biológico de quien todos conocen como su padre, Alfredo Casero, sino fruto de una de las donaciones de esperma de Bruno (Rafael Ferro).
Mientras tanto, continúan las sorpresas para Violeta (María Alché), quien recientemente se enteró de su embarazo, y descubre el secreto que ocultan Bruno y Caro (María Carámbula).
“El Donante” cuenta la historia de un ingeniero exitoso, recientemente viudo y sin hijos, que un día se entera de que 144 chicos fueron concebidos con su esperma, donado años atrás en una clínica especializada en fertilidad.
<<El Donante es una coproducción de Telefe junto a Eyeworks Cuatro Cabezas, ganadora del concurso “Ficción para todos” propuesto por el INCAA con el aporte del Ministerio de Planificación Federal inversión Pública y Servicios.>>
HOla! Genial este capitulo, increible las actuaciones.La verdad que es espectacular y disfruto a pleno cada semana. Hoy en dia, con tanta TV basura, una ficcion argenta de esta indole, es zarpado.
Gracias! Buena vida.-
QUE GRAN GRUPO HUMANO ! ! con la camiseta puesta todos: dde Nico de locaciones, Rafa, María y María, Pablo, René, Lara, Cato, Lucas, Gonzalo, etc!… el mejor cap de todos, lejos!…Felicitaciones, les mando un beso enorme, Lupe (locadora casa Caro y Violeta /Clínica)
La verdad que esta serie se está poniendo cada vez mas buena, me encantan los actores, muy buena la trama, lo que si no se es como van a llegar a meter 144 donantes en una serie que se da una vez a la semana. A este ritmo serian 144 capitulos, toda una vida.
Puaa,porqué habrá gritado Viole?Porque su madre está saliendo con su donante o porque vá a tener un bebé ?o.ou
Muy buen capi,me rei mucho ><
Pd:La hija de Eva vé Dragon Ball ?oo
Here, he gave us his favorite places to go. London is… Constantly raining and grey, but for some reason, that seems to lead to creativity.
Buenisimo loco la verdad uno de los pocos programas en la tv q vale la pena ver..siempre los miro pero ayer me sentia mal y me quede dormido..gran abrazo y saludos!!
EXCELENTE CAPITULO, ALTO NIVEL DE ACTUACION DE TODOS..LO VI AHORA POR ESTA PAGINA YA QUE ANOCHE ME DORMI ANTES..ES UNA PENA QUE HAYAN TENIDO QUE PASARLO A UN HORARIO TAN TARDE….IGUAL DEJE LA TELE PRENDIDA ASI SUMO PARA EL RATING QUE SE ES BASTANTE BUENO A PESAR DEL CAMBIO DE HORARIO….GRACIAS TELEFE POR LLEVAR CUJLTURA A LOS HOGARES…
Gracias Nazareno y Alfredo por el ejercicio terapéutico-humorístico-actoral que brindaron anoche en la comedia “El Donante”. Vuestra es la posibilidad de construir nuestro humor televisivo actual con posibilidades de exportación, ya que esas remakes con bigote de series estadounidenses de los ochentas no nos pertenecen y, aunque fueran buenas, debemos pagar demasiado para obtener el derecho de venderlas. Es vuestra, queridos Alfredo y Nazareno, la inspiración genuina en el ridículo y el sin sentido, honra de los chistes de asado de mi patria. Vuestras mis risas más hondas.
No fue stand up (tan en boga últimamente en un país con una enorme cultura humorística divergente de esa disciplina) ni fue un contrapunto al estilo de Álvarez y Borges, técnica que algunos intentan resucitar aunque no haya tonada cordobesa que les salve de los bostezos en la teleaudiencia. Fue Nazareno, hijo de Alfredo en la “vida real” y ambos famosos en mi patria como actores y comediantes, manifestando en un programa de ficción “yo no soy hijo de Alfredo sino de un donante de esperma” lo cual, por sí solo, no es gran cosa. Pero, che, hay que sostener eso y seguir haciendo reír… Hay que decirle, aunque sea en un set televisivo y para la ficción, a tu padre, mirándolo a los ojos, “yo no soy hijo tuyo” y después, subir la apuesta y, estableciendo una inteligencia entre el espectador que conoce la carrera de ambos, decir cosas en este tono: “a mí de niño me disfrazaban de mujer para salir en el programa de mi padre y eso me traumó para toda la carrera”. O “no quise nunca ser humorista porque eso me lo impuso mi padre; yo siempre quise ser actor dramático”. Y después de eso empezar a afianzar la inteligencia con el espectador que lo conoce y sabe lo que fue el humor que con su padre, cuando él era aún muy nenito, CONSTRUYERON, en Cha cha cha, que es como se llamó, para los que no saben, una magia televisiva que duraba una hora a la semana (desde 1.992 a 1.997, con nombres variables) y que podría ser valorado como el Monty Pythom Flying Circus de asado, de entretiempo de papi fútbol, orgullosa y originalmente sudaca. Después, decía yo, hay que ver (porque estas cosas deben verse, no contarse) al actor dramático devenir en humorista y volver a ser actor dramático en un ida y vuelta embriagador y constante, embarrándose tanto espectador como intérprete, de sin sentido, de burla a lo nuevo cotidiano, de burla a la porteñidad absoluta (porque los porteños, ya sin histeria mundial por la gripe A, todavía se embadurnan las manos con alcohol en gel, comedias vivas ellos, comedias vivas que eligen lo retrógrado en el gobierno sólo porque es más bonito). Y en esa locura impecable, fue Nazareno diciendo: “mi relación con Alfredo es muy mala porque no le intereso, ya que prefiere criar perritos de raza Yorkshire”, al que bien yo podría llamar perro absurdo de vieja cheta o perrito putín de risas, cuando no de afecto, provocar. Y en esa locura in crescendo que Alfredo llegue y saque toda su conocida magia de la galera…
En una entrevista preguntaron a Fabio Alberti, de la troupe Cha cha cha, qué clase de humor hace y él contestó algo así como que, pese a lo inclasificable de su humor, hacía “humor de asado”. Alfredo Casero (el Alfredo papá de Nazareno), en el último programa de su recordado ciclo, hacia mediados del año 1.997, lo ilustró si no mejor con más estilo: “teníamos una cosa refinada pero también esa cosa graciosa que tiene meter los dedos adentro de la mayonesa para agarrar una aceituna”. Y si… es eso nada más. De última, ¿qué más querés, que te expliquen el chiste?
Sospecho que, como yo, tanto Alfredo como Nazareno son hombres serios y que, como todos los hombres verdaderamente serios, tienen un gran sentido del humor. Y eso, el sentido del humor, se agradece aplaudiendo de pie, como yo lo haría ahora si no estuviera tecleando y llorando de alegría.