Todavía no son novios. Todavía no hay ninguna historia de amor. El nene aún no eligió y, por ahora, siguen siendo todas simples candidatas. Algunas más osadas, más extrovertidas, otras más tímidas, recatadas pero todas candidatas al fin. Pero mamá ya se encariñó con todas y con cada una. Si. Pasa en la ficción, pasa en la realidad. Parece que mamá mirara con otro prisma las mismas situaciones. Para nosotros la historia se viene abajo y ella pregunta “pero ¿cómo? ¡Si es tan divina?”. No má, ni ahí. Como si habitáramos un auténtico “mundo del revés” de María Elena Walsh, ella ven todo lo positivo y las quieren antes, mucho antes de que el hijo siquiera las tenga en cuenta.
Pato es Striper y busca a su chica ideal. Mamá Patricia no le pierde pisada a la búsqueda. A él, le encanta Alicia, mamá le tiene desconfianza. En una nueva eliminación Pato decidió dejar afuera a Denise. Sexóloga ella, de contextura física pequeña y amante del estudio. “Se ve que no le guste”, le confesó cual pollito mojado, digo, cual patito mojado. No, eso mamá no lo cree. El hijo no puede no gustarle a alguien, ¡si es divino! ¡para todas tiene que ser divino!. Cuestión de prisma, una vez más. No, ella quería alguien facultativo “que no es lo mismo que alguien inteligente, sino facultativo”. Ha dicho. No vaya a ser cosa que alguien esté diciendo que el nene no es inteligente.
Difícil ser madre, difícil ser hijo, difícil ser la elegida…difícil esto de vivir y ser feliz al mismo tiempo, ¿no?